
Fotografía: Manuel Riquelme, Subgerente de Desarrollo de Productos, AZA.
La incorporación de Aceros AZA amplía el ecosistema de colaboración del CIH UC y abre nuevas oportunidades para desarrollar investigación aplicada en torno a descarbonización, economía circular, normativa y desempeño de soluciones constructivas.
La construcción sostenible plantea desafíos que difícilmente pueden abordarse desde una sola disciplina o industria. La necesidad de reducir emisiones, optimizar el uso de recursos, aumentar la circularidad de los materiales y, al mismo tiempo, responder a mayores exigencias técnicas y de desempeño requiere conectar conocimiento, capacidades productivas y necesidades reales del sector.
En esa línea, AZA se incorpora al Centro de Innovación del Hormigón UC (CIH UC), fortaleciendo el vínculo entre la academia, la industria y el sector público, sumando la experiencia de una empresa con más de siete décadas de trayectoria en la producción de acero y un modelo de negocio basado en la economía circular.
De acuerdo con su Reporte de Sostenibilidad 2025, la compañía transforma chatarra ferrosa en productos y soluciones de Acero Verde para sectores como la construcción, la minería y la industria metalmecánica, y ha reciclado más de 10 millones de toneladas de chatarra a lo largo de su historia.
Transformar desafíos en investigación aplicada
Para Manuel Riquelme, Subgerente de Desarrollo de Productos de AZA, la incorporación al CIH UC responde precisamente a la necesidad de generar soluciones desde la colaboración.
“Entendemos que los grandes desafíos de la construcción sostenible requieren del trabajo colaborativo entre la industria, la academia y los centros de investigación”.
Manuel Riquelme
AZA
Desde esta perspectiva, AZA busca aportar su experiencia en economía circular y producción de Acero Verde, pero también generar nuevas instancias de aprendizaje y desarrollo conjunto que permitan abordar desafíos técnicos y medioambientales que enfrenta actualmente la construcción, sobre todo pensando en el desafío de desarrollar mayor investigación que respalde el uso de materiales que actualmente son valorizados como desechos industriales y avanzar en su incorporación como subproductos.
“Creemos que la innovación alcanza su mayor potencial cuando el conocimiento académico se conecta con las necesidades reales de la industria”, señala Riquelme. En este sentido, la participación en el CIH UC permitirá compartir desafíos concretos, acceder a investigación aplicada y explorar soluciones que puedan avanzar hacia su implementación en un mercado cada vez más consciente de su huella de carbono y cadena de valor a lo largo de su vida útil.

Fotografía: Colaboradores de EcoAZA, filial de AZA encargada de valorización de escorias.
Acero y hormigón: nuevas oportunidades para innovar
Una de las áreas que adquiere especial relevancia con esta incorporación es el fortalecimiento de la relación entre acero y hormigón, alianza ya precedida con la participación de Prodalam Bekaert como empresa socia, y que ahora se robustece con la presencia de AZA acero sostenible.
El Hormigón Armado (HA) constituye un campo natural de encuentro entre ambas industrias y, para AZA, existe una oportunidad de fortalecer esta complementariedad para avanzar hacia soluciones constructivas de mayor desempeño y sostenibilidad.
“Vemos una gran oportunidad para fortalecer la complementariedad entre el acero y el hormigón en el desarrollo de soluciones constructivas más sostenibles y de alto desempeño”, explica Manuel Riquelme.
A partir de esta colaboración también aparecen nuevas preguntas de investigación asociadas al uso eficiente de materiales, el desempeño estructural y la incorporación de principios de economía circular en soluciones para la construcción.
En particular, AZA plantea como líneas de interés el desarrollo técnico del acero para la construcción, la actualización de la NCh 204 y el desempeño del hormigón armado frente a nuevos desafíos estructurales. A ello se suma el potencial de estudiar la valorización de subproductos siderúrgicos para desarrollar nuevas aplicaciones en hormigón.
Este último punto abre un espacio especialmente relevante para la innovación: explorar cómo materiales provenientes de procesos industriales pueden reincorporarse a nuevos ciclos productivos, generando soluciones que aporten tanto desde el punto de vista técnico como ambiental.
El Reporte de Sostenibilidad 2025 de AZA muestra que esta línea ya forma parte de su experiencia en circularidad. Entre sus iniciativas destaca el trabajo de EcoAZA en la transformación de escoria siderúrgica en áridos artificiales, iniciativa que obtuvo el primer lugar del Premio Cero Basura 2025 en la categoría de Valorización de Residuos.

Fotografía: Leonardo Aravena, Subgerente de Patio de Chatarra, AZA.
Un ecosistema que conecta capacidades
La incorporación de AZA representa, así, una nueva oportunidad para que los desafíos de la industria se transformen en preguntas de investigación, proyectos colaborativos y soluciones con potencial de transferencia tecnológica.
Para el CIH UC, esta vinculación se inserta en una visión que busca conectar de manera cada vez más estrecha a la academia, la industria y el sector público, generando espacios donde el conocimiento y la experiencia puedan encontrarse con necesidades concretas del país.
En el caso de AZA, esta conexión permite incorporar al ecosistema del Centro una mirada especializada en acero, reciclaje, economía circular y descarbonización, mientras que el vínculo con investigadores y especialistas del ámbito del hormigón abre nuevas posibilidades para abordar desafíos compartidos por ambas industrias.
“Esperamos que esta colaboración sea una plataforma para impulsar proyectos de investigación e innovación con impacto concreto para la industria”.
Manuel Riquelme
AZA
Con esta incorporación, el Centro de Innovación del Hormigón UC continúa robusteciendo una red de colaboración y vinculación entre distintos actores de la industria de la construcción, con el propósito de transformar desafíos y brechas reales del sector en nuevas oportunidades de investigación, innovación y transferencia tecnológica, teniendo en cuenta como eje transversal el factor medioambiental y de sostenibilidad, sin perder las cualidades del hormigón como material de construcción.
Avanzar hacia una construcción más sostenible no depende únicamente de desarrollar mejores materiales de manera aislada, sino también de comprender cómo estos pueden complementarse, transformarse y dar origen a nuevas soluciones. En este sentido, la vinculación entre el acero y el hormigón abre un campo de oportunidades para generar conocimiento, desarrollar aplicaciones y construir capacidades que puedan convertirse en referentes para Chile y el Cono Sur.
Autora: Valeria F.